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Vaccines

Silencio ante los resultados de CanSino sobre su vacuna contra la COVID-19

La compañía de vacunas china sigue adelante con sus ensayos clínicos en China y Canadá, a pesar de los ambiguos resultados de su estudio de Fase I.

by Ryan Cross
June 1, 2020 | APPEARED IN VOLUME 98, ISSUE 21

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Credit: CanSino
Cada vial de la vacuna experimental de CanSino contra el COVID-19 contiene 50 mil millones de adenovirus modificados.

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El 16 de marzo, la compañía china CanSino Biologics fue la primera en el mundo en empezar un ensayo clínico de una vacuna diseñada para proteger contra infecciones provocadas por el SARS-CoV-2, el nuevo coronavirus que causa la COVID-19. Tras menos de 10 semanas, la compañía ha logrado otra primicia en la carrera mundial por conseguir una vacuna: la publicación de datos revisados por pares que evalúan la inmunogenicidad y la seguridad de una vacuna COVID-19. (N. del T.: La inmunogenicidad es la capacidad que tiene un antígeno de activar el sistema inmunitario e inducir una respuesta inmune).

La vacuna de CanSino utiliza un adenovirus modificado genéticamente, lo que se conoce como un vector adenovírico, para administrar el gen que codifica la proteína S del SARS-CoV-2 en las células humanas. El SARS-CoV-2 usa esa proteína para infectar las células. Los científicos esperan que las proteínas S generadas a partir de la vacuna puedan entrenar a nuestro sistema inmunitario, y así poder detener más rápidamente una infección del virus real.

En el estudio de seguridad de Fase I de la compañía, 108 personas recibieron una de las tres dosis de la vacuna. La mayoría de las personas desarrolló una respuesta inmune, según lo medido por los niveles de anticuerpos y células T relacionadas con la proteína S.

Pero los científicos distinguen entre los anticuerpos que simplemente se unen a la proteína S y aquellos que previenen la infección, los llamados anticuerpos neutralizantes. Consideran crucial que nuestros cuerpos sean capaces de desarrollar anticuerpos neutralizantes para evitar que el virus se afiance en una primera instancia.

CanSino midió la concentración de anticuerpos neutralizantes que impiden que el virus infecte células humanas cultivados en una placa. Solo el 75% de las personas que recibieron la dosis alta y el 50% de las personas que recibieron una dosis media o baja de la vacuna desarrollaron lo que los investigadores consideraron niveles altos de anticuerpos neutralizantes (Lancet 2020, DOI: 10.1016/S0140-6736(20)312083).

No está claro qué niveles de anticuerpos neutralizantes son necesarios para protegerse de la infección por SARS-CoV-2, explica Dennis Burton, inmunólogo del Scripps Research (EE.UU.), pero añade que los niveles inducidos por la vacuna de CanSino “no son en absoluto arrolladores”.

“No es perfecto, pero es mejor que nada”, dice Hildegund C.J. Ertl, que desarrolla y estudia vacunas de vectores adenovirales en el Instituto Wistar en Filadelfia (EE.UU.). Esta científica lamenta que las respuestas de anticuerpos son “un poco decepcionantes”, especialmente en los participantes más mayores en el estudio, de 45 a 60 años, que mostraron menos probabilidades de desarrollar anticuerpos neutralizantes.

Hay otro problema. La vacuna de vector adenoviral de CanSino se basa en el adenovirus tipo 5 (Ad5), un adenovirus frecuente que causa el resfriado común. Muchas personas previamente infectadas con Ad5 tienen altos niveles de anticuerpos neutralizantes que atacan al virus Ad5. Este era el caso de aproximadamente la mitad de las personas en el estudio de CanSino. Estos participantes tenían menos probabilidades de desarrollar una respuesta inmune fuerte tras recibir la vacuna.

Dosis más altas de vacunas pueden superar los anticuerpos neutralizantes de Ad5. Pero Ertl advierte que, en dosis altas, los vectores adenovirales pueden resultar tóxicos. “Y ya estaban sobrepasando los límites”, comenta. CanSino decidió dejar de administrar dosis altas debido a problemas de seguridad. Durante el estudio de Fase II con 500 personas, que empezó en abril, las dosis bajas y medias se están comparando con un placebo.

La mayoría de las personas, el 81% de los casos estudiados, experimentaron al menos un efecto secundario importante por la vacuna, como dolor de cabeza, dolor muscular, fatiga, fiebre y dolor muscular. Aunque algunas reacciones adversas a una vacuna de vector adenoviral son de esperar, dice Ertl, es inquietante que unas 9 personas desarrollaron fiebre grave, de las cuales 5 habían recibido la dosis alta de la vacuna.

Los científicos e inversores apenas han mostrado interés por el estudio de CanSino, sobre todo cuando se compara con el anuncio de la vacuna de Moderna contra la COVID-19 el 18 de mayo. La empresa de biotecnología con sede en Cambridge, Massachusetts (EE.UU.), dijo que las 45 personas de su estudio desarrollaron anticuerpos contra el virus después de la vacunación, y que hasta la fecha 8 personas habían generado anticuerpos neutralizantes. La noticia capturó los titulares y subió las acciones de Moderna, pero también fue criticada por la comunidad científica porque la compañía no publicó sus datos.

“China fue la primera en publicar. Eso es algo que debemos tomar muy en serio”, dice Brad Loncar, CEO de Loncar Investments y creador de un fondo chino de inversión en biotecnología. “Quieren ganarle a toda costa la carrera por la vacuna a los demás países “.

En 2017, el gobierno chino aprobó la vacuna de CanSino contra el ébola basada en Ad5, para uso exclusivo de emergencia y almacenamiento nacional. La vacuna solo se probó en un estudio de Fase II y no en un estudio de Fase III mayor, que los reguladores normalmente requieren para demostrar su eficacia. “Es una señal de la independencia de China cuando se trata de cosas como ésta”, dice Loncar.

De momento no se ha comprobado que las vacunas de vectores adenovirales funcionen en humanos. El único caso de una vacuna de este tipo que haya sido aprobada fuera de China la usa el gobierno canadiense para prevenir la propagación de la rabia en animales salvajes. El Consejo Nacional de Investigación de Canadá, que colaboró en la fabricación de la vacuna contra la rabia, dijo recientemente que comenzaría a fabricar la vacuna de CanSino contra la COVID-19.

Se espera que los ensayos clínicos de esa vacuna comiencen pronto en Canadá, lo que lo convertiría en el programa de vacunación contra la COVID-19 más avanzado en ese país.

De entre otras compañías que están desarrollando vacunas de vectores adenovirales para el COVID-19, ImmunityBio asegura que usa una versión modificada de Ad5 que evita el problema de inmunidad preexistente. La compañía anunció recientemente que fue seleccionada para participar en la Operación ”Warp Speed”, unainiciativa del gobierno de los Estados Unidos para desarrollar y fabricar cientos de millones de vacunas contra la COVID-19 antes de fin de año. ImmunityBio espera que el primer ensayo clínico de su vacuna empiece en junio.

El gobierno de Estados Unidos también está financiando otras dos vacunas de vectores adenovirales que usan alternativas al Ad5. Johnson & Johnson está desarrollando una vacuna con Ad26, un adenovirus menos común. AstraZeneca está desarrollando una vacuna que ha sido diseñada y probada por científicos de la Universidad de Oxford (Reino Unido). Esta vacuna utiliza un adenovirus que normalmente infecta a chimpancés pero no a humanos.

Estas vacunas están diseñadas para evitar los anticuerpos neutralizantes de Ad5, que Ertl advierte que probablemente disminuirán la efectividad de la vacuna de CanSino en muchas partes del mundo. Alrededor del 50% de las personas en los EE. UU., así como entre el 80 y el 90% de las personas en algunas partes de África, tienen niveles altos de anticuerpos neutralizantes de Ad5. Menos personas tienen anticuerpos neutralizantes contra Ad26, aunque están presentes en aproximadamente el 50% de las personas en partes del África subsahariana y el sudeste asiático.

Ertl es optimista y cree que la vacuna de Oxford no tendrá estos problemas. “La mayoría de las personas no tienen anticuerpos neutralizantes contra los adenovirus de chimpancé”.

Aun así, algunos expertos dicen que la vacuna de CanSino podría ser útil para ralentizar la pandemia. “Puede haber un gran mercado en personas jóvenes y saludables”, dice Loncar. “No diría que vaya a ser un gol por toda la escuadra, pero tampoco lo descartaría. Tengo sentimientos encontrados para describirlo “.

Traducido al español por Greco González Miera para C&EN. La versión original (en inglés) de este artículo está disponible aquí.

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